Inflación de estilo de vida: No es tu dinero,eres tú.

Si llegar a fin de mes es complicado, ahorrar se puede convertir en una verdadera odisea. Muchos de nosotros estamos seguros de que un aumento salarial solucionaría el problema, ya que podríamos afrontar los pagos a tiempo y todo ese dinero extra de nuestra nómina se convertiría en ahorro (¡seguro!). Pero por desgracia la realidad es otra, pues en la mayoría de los casos se produce lo que se conoce como inflación de estilo de vida, es decir, un incremento de los ingresos implica un aumento en el coste de vida, por lo que seguimos sin ser capaces de ahorrar más.

Probablemente pensemos que eso a nosotros no nos pasaría, que nosotros seguiríamos llevando el mismo nivel de vida (incluso si nos tocase la lotería seguiríamos igual), pero lo cierto es que los expertos dicen que el problema reside en que aquello que antes se veía como un poco “inalcanzable” o “innecesario” ahora, como nos los podríamos permitir, se nos antoja del todo imprescindible, ya sea desde un nuevo sofá a cenas más frecuentes con amigos.

Todo ello se traduce en que a pesar de ese incremento en nuestros ingresos seguimos teniendo problemas para ahorrar, lo que nos lleva a entender que quizás el ahorro no depende tanto de nuestros ingresos como de lo que hacemos con ellos. Lo único que puede salvarnos es establecer unos buenos hábitos de ahorro y para ello es necesario revisar nuestro presupuesto mensual y hacer algo al respecto, pues aunque a veces tenemos buenas intenciones, tomamos malas decisiones.

 

¿Cómo combatir la inflación en nuestro estilo de vida?

El dilema está en administrar bien nuestro dinero, priorizar nuestros gastos y derivar lo que ganamos correctamente a cada una de nuestras necesidades y objetivos.

Desde luego es  más fácil decirlo que hacerlo. Si tú también eres de los que nunca encuentra una explicación razonable a sus gastos, sigues sin entender en qué se te va el dinero, o simplemente el dinero te quema en el bolsillo, tranquil@, aquí te recomendamos dos soluciones que pueden ayudarte a organizar mejor tus ingresos, con independencia de la cantidad.

Autoayuda Financiera: Existe y se llama Método Kakebo. Un método japonés de ahorro  que te  ayuda a ser más consciente de tus finanzas personales, y a manejar los gastos de una manera más responsable, lo que casi siempre se acaba traduciendo en ahorro asegurado (por muy poco que éste sea).En realidad el Kakebo es mucho más que llevar las cuentas. Como si de un libro de autoayuda financiero se tratase, registra los ingresos y gastos con el objetivo de guiarte en el análisis para ayudarte a mejorar, a evitar el estrés de una mala administración, desarrollar la autodisciplina y la conciencia de ti mismo y tus comportamientos consumistas. Eso si, hay que anotarlo todo a mano. Parece que solo así somos realmente conscientes de los gastos que realizamos, ya que escribir sobre el papel te hace ser más consciente de tus hábitos de consumo.  La segunda clave está en la constancia: solo si apuntamos los gastos a diario seremos capaces de tener una imagen real del estado de nuestra economía.

Pero si la constancia y el detalle no es lo tuyo, deja que la automatización lo haga por ti. En la era del internet de las cosas, la automatización de los procesos y comportamientos nos ayudan a gestionar las miles de tareas que invaden nuestros días y eso, por supuesto, se aplica a nuestras finanzas personales.

Una automatización aplicada al ahorro ayuda a gestionar de manera inconsciente, pero eficiente, el dinero disponible en nuestra cuenta corriente (sin necesidad de que realices ninguna acción, ya que el sistema se encarga de ello). Existen servicios y aplicaciones móviles como coinScrap, que te pueden ayudar a generar ahorro a través de redondeos de tus compras, reglas de ahorro o consejos financieros que ayudan a simplificar la ardua tarea de ahorrar. Al fin y al cabo, si vamos a incrementar los gastos, ¡pues ahorremos gastando!

En resumen, lo que la inflación de estilo de vida nos enseña es que NO podemos dejar que el tamaño de nuestra cuenta corriente intimide a nuestra capacidad de ahorrar. Tenemos que crear hábitos de ahorro saludables y utilizar las herramientas a nuestro alcance para poder gestionar los ingresos y gastos de la mejor manera posible, porque aunque a veces ahorrar cuesta mucho, prometemos que merecerá la pena.