Espíritu Navideño, consumo imperfecto

Y llegó ese momento del año. Da igual lo mucho que te hayas organizado, planeado y comprado por anticipado en todos los “sales” de noviembre, al final siempre, pero siempre, vas a gastar mucho más de lo que esperabas. No sabes el porqué, es una fuerza que te arrastra y que te lleva, un consumismo que no puedes controlar. Que si los juguetes para los niños, que si la bufanda de la abuela, amigos invisibles, cenas infinitas y multiplicadas hasta la saciedad…. ¡Y eso no hay bolsillo que lo aguante!

Intentas resistirte (¡lo cual te honra!), alguno que otro puede consolarse e incluso justificarse con las pagas extras de navidad, pero muy dentro de ti sabes que no lo estás haciendo bien, sabes que estas gastando y comprando cosas que dentro de un mes o no importarán, o serán mucho más baratas. Pero qué le vamos a hacer, ¡es Navidad!

Se trata además de un sentimiento generalizado. Hemos pasado de apretarnos el cinturón a ser el país europeo que más dinero se va a dejar en tiendas y supermercados estas Navidades. Si la media de consumo en Europa está en 445 euros, nosotros vamos a invertir en las fiestas unos 633 euros ¡y da igual lo que diga nuestro salario!

Sabemos además que nuestras conductas de consumo pueden deberse a patrones de comportamiento, a inercias, impulsos o recompensas inmediatas ; pero es importante que tengamos en cuenta que todo ello, al fin y al cabo, depende de nosotros, por eso debemos ponernos manos a la obra y luchar para conseguir unas navidades de mucho beneficio y poco desperdicio (sobre todo monetario).

En el caso de que tu economía corra peligro de no sobrevivir a estas navidades, aquí te facilitamos una pequeña guía de primeros auxilios navideños:

Presupuesto Líquido: Es importante fijarse un presupuesto fijo, y lo mejor es siempre tirar un poco al alza. Haz una lista con los regalos y gastos necesarios para las festividades y ponte siempre en el supuesto de que vas a gastar un poquito más, así evitamos sustos e incluso podemos llevarnos una alegría en forma de ahorro al final de las fiestas. Además también se recomienda pagar en efectivo, pues tendemos a ajustarnos más al presupuesto, ya que no podemos gastar lo que no tenemos somos más conscientes de lo que gastamos, al fin y al cabo las tarjetas de plástico siempre nos generan una sensación de inconsciencia y libre albedrío que perjudica seriamente a nuestros bolsillos.

Frenar el “impulso comprador”: Cada vez compramos más online, y además parece que en estas fechas a todos nos domina un impulso comprador, y lo cierto es que aunque el e-commerce nos permita ahorrar comparando también es cierto que nos genera cierta sensación de urgencia que a veces es imposible refrenar. Por suerte para nosotros ya existen herramientas que nos ayudan a controlar un poco nuestros instintos, como lo es por ejemplo “Icebox”. Esta extensión para Google Chrome reemplaza todos los botones “comprar” por una sencilla pregunta “¿realmente necesito esto?” Al clicar, ese productos pasa a estar “congelado” (30 días por defecto que es lo que los expertos creen que debemos esperar antes de comprar algo) y se irá descongelando pasado el tiempo en el que se supone que ya habremos reflexionado. Además, anima al ahorro ya que contabiliza el dinero que no te has gastado en esas compras iniciales. No sé a ti, pero a mí me suena a chaleco salvavidas.

Regalos DIY (Do it yourself): Todo lo que puedas, ¡hazlo tú mismo! Desde la decoración de la casa hasta los regalos de Navidad, hoy gracias a internet no te faltarán ideas para inspirarte. Si además utilizas materiales reciclados, el gasto será mínimo. Otra opción es ofrecer  vales- regalos originales, de esta manera conseguirás más tiempo para ahorrar hasta que esa persona decida canjear el vale por su regalo.

Organiza comidas y cenas de “traje”: Estas fechas suelen convertirse en maratones gastronómicos.  Si te apetece invitar gente a casa, no tienes por qué hacer un gran gasto ni pasarte días enteros cocinando. En las cenas de “traje” cada uno aporta algo: “yo traje el vino”, “yo traje el postre”… lo que se traduce en una buena manera de estar en compañía de los tuyos sin grandes complicaciones ni gastos. Además, si sabemos lo que vamos a hacer, ¿por qué no empezamos a comprar y congelar? También puedes ahorrar en aperitivos, o viceversa, si vas a ahorrar en el menú, dale alegría al comienzo de la cena.

De todas maneras, si después de intentarlo por activa y por pasiva aún sigues teniendo problemas con los gastos que generan el consumo o el impulso comprador, intenta utilizar alguna aplicación como CoinScrap , en la que puedes ahorrar a medida que vas gastando. También puedes aprovechar el año que entra para hacer borrón y cuenta nueva, quizá en el 2018 con un poco de esfuerzo y la ayuda adecuada, puedas conseguir que el control del gasto sea una constante y el ahorro una forma de vida que te lleve a la tan ansiada estabilidad financiera. Además, lo mejor siempre está por venir, ¿no crees?

¡El equipo CoinScrap te desea unas felices fiestas!