¿Donar en vida o dejar en herencia, cuál es la mejor alternativa?

Hoy en día está sobre la mesa el debate de si es mejor donar en vida tu patrimonio o dejarlo en herencia a tus herederos (normalmente hijos u otros familiares), en este tipo de asuntos es mejor prevenir y ahorrarse quebraderos de cabeza. Os damos las ventajas e inconvenientes de donar o dejar herencia y vosotros mismos podéis juzgar cuál de las dos opciones es mejor.

¿Qué es la donación en vida?

La donación sucede cuando una persona decide entregar parte de sus bienes en vida a uno o varios destinatarios. Se pueden entregar a personas que no sean familiares o herederos, siempre y cuando no se vulneren los derechos de los herederos legítimos, que tienen por legitimidad una parte de los bienes.

Cuando se efectúa una donación es recomendable hacerla ante notario, un requisito que es necesario de igual forma cuando se entrega un bien inmueble y al que debemos sumarle los costes de notaria que varían según el valor del bien donado y del número de páginas de la escritura. La donación no es gratuita, hay que pagar el impuesto de transmisiones, a continuación os dejamos una tabla con las tarifas del impuesto de sucesiones.

Tarifas del impuesto de sucesiones

¿Qué es una herencia?

Otra opción de dejar tu patrimonio a familiares o personas queridas, siempre sin vulnerar el derecho de los legítimos herederos, es hacerlo por herencia, es decir, cuando te mueres repartir tus bienes según lo hayas dispuesto. Se puede hacer un testamento aunque no es obligatorio. Un testamento es la declaración voluntaria de una persona expresando lo que quiere que se haga con sus bienes después de su muerte. En caso de haber varios testamentos el válido será el último que se haya redactado, puedes hacer tantos testamentos como quieras, no es necesario que haya sido redactado ante notario pero es recomendable. Este papeleo suele costar entre 38 y 50 euros.

¿Qué pasa en el caso de que no haya herederos legítimos, ni cónyuge, ni familiares directos? La persona es libre de dejar sus bienes a quién desee.

Al igual que las donaciones las herencias también vienen sujetas a un impuesto, el de sucesiones, cuya cuantía depende de la región en la que tenga lugar la transmisión.

Aquí viene la duda principal, ¿cuál de las dos opciones es mejor? Según el Instituto Nacional de Estadística, se transmitieron por donación 28.360 fincas urbanas en toda España, dato que nada tiene que ver con las 246.303 fincas trasmitidas por herencia. La herencia tiene más ventajas fiscales que la donación por eso este dato no es algo casual.

El coste fiscal de ambas operaciones por lo general se gravan con los mismo tipos impositivos (varían según las comunidades autónomas), pero las herencias se benefician de más deducciones específicas, especialmente cuando heredan los familiares, por lo que generalmente salen más baratas.

La diferencia en tema fiscal entre las CCAA son muy dispares, por ejemplo, una persona de 30 años que reciba una donación de 800.000 euros de los padres, pagará un impuesto de 208.159 euros en Andalucía, 205.920 en Asturias y sólo 200 euros en Canarias.

Si los bienes no están en la Comunidad Autónoma en donde reside el propietario puede valorar qué método le sale más barato, en función de los respectivos impuestos locales.

En el tema práctico si se dispone de pocos bienes, por ejemplo, solamente la casa en la que reside, al titular no le conviene donar un activo que está usando todavía. En cambio si se poseen muchos bienes, hacer un reparto en vida con donaciones puede evitar conflictos posteriores entre los herederos.

También existe una tercera opción de donar la propiedad en vida, pero reservarse el derecho a usar y disfrutar del bien hasta el fallecimiento del dueño.